Ventanas abiertas

El verano es una época en la cual pueden surgir peligros extras para nuestras aves, ya que hay diversos factores como el calor que predisponen a ello.
En verano solemos ventilar mucho más la casa, por lo tanto tenemos más tendencia a abrir las ventanas. Si tenemos un ave suelta por casa, una ventana abierta es un riesgo de fuga, aún estando recortada. Deberemos ser muy cautos de que nuestra ave no llegue a las ventanas que tenemos abiertas. Colocar mosquiteras suele ser una buena solución, ya que podemos ventilar sin riesgo de fugas ni accidentes.

Corrientes de aire

Al tener las ventanas y las puertas abiertas, hay más riesgo de corrientes de aire y si nuestra ave está expuesta a ellas puede sufrir problemas respiratorios.

Insectos

En verano hay más insectos que en otras épocas del año. Hay que tener un cuidado especial con abejas y avispas, sobre todo si nuestra ave vive en el exterior. Las picaduras de avispas pueden llegar a ser fatales, por lo que pondremos medios para ahuyentarlas o eliminarlas. Otros insectos molestos pueden ser los mosquitos y las moscas, que depositan sus huevos en heridas produciendo graves infestaciones de larvas.

Golpes de calor

El calor extremo y la exposición al sol puede ser fatal para nuestras aves que pueden sufrir un golpe de calor, deshidratarse y morir. Deben estar protegidas del sol directo y el calor intenso, tener siempre agua fresca disponible y recibir baños periódicos para refrescarse.

Piscinas y otras masas de agua

Esto es peligroso especialmente para aves recortadas que viven o se recrean en jardines. El ave puede caer accidentalmente en el agua ya sea realizando un planeo o tratando de beber y si no es sacada inmediatamente muere ahogada en pocos minutos.

Ventiladores

Los ventiladores de techo son muy peligrosos para las aves con vuelo, ya que pueden producirles traumatismos graves e incluso la muerte sin son alcanzadas por ellos. Los ventiladores de pie son sólo peligrosos en caso de que el ave se acerque en exceso e introduzca la pata o el pico entre las hélices (algo menos probable).

Aires acondicionados

En verano es habitual poner el aire acondicionado a toda potencia, produciendo enfriamiento y sequedad del ambiente que en nuestras aves se puede manifestar en forma de alteraciones respiratorias y de la piel. Un cambio brusco de temperatura (Sacar al ave del comedor con el aire acondicionado al balcón con todo el calor) podría ser también contraproducente.

Contaminación del agua y la comida

Debido al calor la proliferación de bacterias y hongos es más rápida, por lo tanto es más fácil que se contamine la comida fresca (fruta y verdura) y el agua. Por ello, debemos renovar agua y comida de forma frecuente.

Diamante de Gould